Sobrepoblación, sobrepopulismo e infragestión

Hace pocos días el actual vicepresidente del Gobierno de Canarias, Román Rodríguez, volvió a introducir en el debate público el fantasma del crecimiento demográfico: “Es muy complicado mantener los ratios socioeconómicos con una evolución demográfica como esta“. El nacionalista apuntó que “entre el año 2000 y el año 2020 la población de Canarias subió en más de 530.000 personas“, que es un incremento por encima del 30%. Si bien este incremento acumulado es real, nótese la demagogia en el uso de los datos, pues lo cierto es que la mayor parte de ese incremento poblacional se produjo en la primera década los 2000: en concreto, 402.243 de los 530.000 que señala Rodríguez se afincaron en Canarias entre el 2000 y el 2010.

Incrementos de la población en Canarias por décadas de los siglos XX y XXI. Fuente: “Condicionantes de la competitividad turística grancanaria”.

Y, si afinamos más, vemos que la mayor parte de ese crecimiento se encuentra entre los años 2000 y 2008, donde podemos ubicar a 359.692 habitantes.

Gráfico: Los datos para el aumento anual en las décadas 1970-80, 1980-90, 1990-2000 son la media anual de cada década. Nótese que la suma de los habitantes nuevos de los tres años 2001, 2002 y 2003 (=+178.592) ya supera de largo a todo el aumento de población de la década anterior (1990-2000= +126.873). Fuente: “¿Superpoblación en Canarias?” (septiembre 2011)

Es el mayor crecimiento que jamás tuvo Canarias en tan poco tiempo. ¿Y qué ocurrió en esos años? Canarias se encontraba en una doble burbuja, por un lado la inmobiliaria, de origen internacional por los efectos de los créditos baratos y, por otro lado, por la primera moratoria turística que produjo un boom de construcción alojativa nunca visto antes, pues los hoteleros ejecutaron las licencias ya concedidas con temor a que caducasen. Ambos procesos tuvieron el efecto mencionado de atracción de mano de obra exterior. Nótese que justamente quien ahora identifica un supuesto problema de  superpoblación es el que fuera el Presidente de Canarias que aprobó los primeros decretos de la moratoria (2001) y la primera ley de moratoria (2003), es decir, del mecanismo que impulsó los aumentos de población en los primeros años de los 2000.  

Evolución de las camas hoteleras por Islas y los ocupados en construcción y servicios de Canarias entre 2001 y 2007

Posteriormente, en el Paulinato (2007-2015), el Gobierno llegó a demandar la discriminación de la contratación de foráneos, posición de la que aún hoy presume el presidente de ese periodo, como vemos en su reciente artículo “Canarias tiene un problema de sobrepoblación” (15.04.21). Resulta obvio que una discriminación contractual de foráneos incumpliría la legalidad, aparte de que Canarias sufriría una pérdida considerable de competitividad laboral y, por tanto, de competitividad turística. La vía para aumentar la accesibilidad laboral del trabajador residente no puede estar en medidas totalitarias como la prohibición de contratar inmigrantes de la UE, sino más bien en la mejora de la empleabilidad del residente a través de una formación profesional más moderna y eficiente, por ejemplo copiando el modelo dual alemán, cuestión que justamente este expresidente en sus dos legislaturas de Gobierno fue incapaz de promover.

No obstante, al margen de la demagogia y el populismo utilizados por ambos expresidentes, ¿la evolución demográfica es una variable a tener en cuenta en la planificación estratégica? ¿Puede suponer una amenaza para la sostenibilidad social?

La variable demográfica  

A pesar de que en la última década el incremento poblacional es inferior a los primeros años del 2000, según el INE se espera que hasta 2033 la población de Canarias aumente a 2,55 millones de habitantes. Se deduce de la proyección del INE que la población activa aumentará de forma importante en Canarias con inmigrantes en edad laboral por el aumento de la edad media del residente y el descenso de la natalidad.

Según el INE Canarias podría aumentar su población hasta el 2033 en aprox. otros 400.000 habitantes, cifra idéntica al crecimiento de la primera década de los 2000.

Es decir, una región con más del 20% de paro (actualmente 25%, sin contar a los trabajadores en ERTE, autónomos zombies y “activos invisibles”) estaría atrayendo un flujo migratorio de mano de obra relativamente importante, sin proyectar en la misma medida aumentos de actividad económica y con limitadas posibilidades de diversificación económica. Ello evidencia que la evolución poblacional, como mínimo, tendría que tener alguna consideración en la planificación estratégica del Archipiélago. Sin embargo, aquí nos encontramos con dos problemas en cuanto a la variable poblacional:

(1) No es considerada cuestión estratégica

Tal como expuso el periodista Alfonso González Jeréz hace pocos días en su artículo “La variable demográfica” (15.06.21): “…Esta evidencia no está metabolizada en el espacio público canario. No es que no se haya intentado corregir, evaluar, entender: es que no se reconoce como una variable problemática en la evolución presupuestaria, económica e institucional de Canarias…“. Sería, por tanto, necesario incluirla en la gestión económica, por ejemplo a través de planes de mejora de la empleabilidad local con una reforma contundente de la formación profesional, ámbito donde no se están volcando muchos esfuerzos en Canarias. Un trabajador residente más cualificado sería más competitivo en el mercado local y reduciría el volumen de inmigración, a la vez que también sería más exportable para el mercado global.

(2) Planificación estratégica inexistente   

Son muchos los planes estratégicos que quedan olvidados en cajones, pues a cada cambio de legislatura parece empezar una cuenta nueva y los planes de otros partidos políticos normalmente no son considerados, independientemente de su calidad y/o coste de redacción. Y así realmente se encuadra el marco temporal de la gestión, es decir, el “largo plazo” adquiere un horizonte máximo de cuatro años. De esta manera resulta evidente que la variable poblacional no pueda ser considerada, pues su campo de actuación es mucho mayor (10-20 años como mínimo), por lo que habría que realizar algún cambio importante en la manera de entender la planificación a largo plazo de variables tan importantes como las mencionadas.   

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Artículos o noticias relacionadas:
“Rodríguez resucita el debate sobre el límite de la población en las Islas”, en eldia.es, 23.06.21.
“La variable demográfica”, en el dia.es, Alfonso González Jeréz, 15.06.21.
“Podemos se suma a NC en su idea de controlar a los que vienen de fuera”, en laprovincia.es, 10.06.2021.
“Canarias tiene un problema de sobrepoblación”, Paulino Rivero en canarias7.es, 15.04.2021.

Posts relacionados en este blog:

“¿Superpoblación en Canarias?”, 30 de septiembre 2011.
“…..En su definición original la superpoblación indica “la superación por una especie animal de los límites de sostenibilidad del biotipo que habita”. En el caso del ser humano puede resultar de “un incremento de nacimientos, una disminución de la mortalidad debido a los avances médicos, un aumento de la inmigración o por un bioma insostenible y agotamiento de recursos”. La aplicación del término de superpoblación como consecuencia directa de un enfriamiento económico intencionado le da, sin duda alguna, una nueva dimensión al término…”


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